Dentro de la ofensiva orquestada por las autoridades reguladoras de Estados Unidos contra los contenidos escabrosos de las emisiones de televisión en abierto, la Comisión Federal de Comunicaciones ha propuesto una multa ré- cord de 3,6 millones de dólares -casi tres millones de euros- contra la cadena CBS. La sanción, sin precedentes y sujeta todavía a un proceso de apelaciones administrativas y judiciales, ha sido motivada por una simulada orgía entre adolescentes dentro de la serie policial 'Sin rastro' ('Without a trace'), que cuenta las andanzas de unos agentes del FBI especializados en localizar a personas desaparecidas.
El nuevo presidente de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC), el republicano Kevin Martin, ha indicado que esta decisión, respaldada por cuantiosas quejas de televidentes, «demuestra el continuado compromiso de esta institución para aplicar el marco legal que prohíbe la emisión de material obsceno, indecente y pro- fano», sobre todo en la franja horaria que se inicia a las seis de la tarde y termina a las diez de la noche.
'Pezón-gate'
Sin embargo, a juicio de Jonathan Adelstein, disidente comisionado demócrata de la FCC, estas sanciones resultan una interpretación abusiva de la ley.
La FCC también ha rechazado la apelación presentada por la CBS contra la multa de medio millón de dólares generada por el famoso 'pezón-gate', la exposición durante unos segundos de un seno de la cantante Janet Jackson durante el intermedio de la final de fútbol americano, la 'Super Bowl', disputada hace dos años. En esta tanda, la FCC ha planteado otros seis expedientes sancionadores -con multas que llegan hasta los 220.00 dólares- para diferentes emisiones.
La CBS se ha apresurado a confirmar que piensa recurrir la multa de 3,6 millones de dólares por el capítulo de la serie 'Sin rastro' emitido el 31 de diciembre del 2004. El canal argumenta que ese espacio se programó al final del horario de máxima audiencia y estaba claramente etiquetado para mayores de 14 años.
La cadena sancionada también insiste en que ese capítulo presentaba el responsable mensaje de que los padres deben ejercer una mayor supervisión sobre las actividades de sus hijos adolescentes.