El mejor ejemplo de la apuesta de los equipos de fútbol estadounidenses para su puesta al día está en el proceso emprendido para la actualización de sus instalaciones. Los Rapids de Colorado construyen en la actualidad un impresionante complejo deportivo que incluye un nuevo estadio con capacidad para 28.000 espectadores que abrirá sus puertas el 21 de abril de 2007.
En sus alrededores se situarán 24 campos de fútbol de hierba natural en los que el club tiene previsto trabajar la formación de jugadores. No en vano, Estados Unidos es el país que cuenta con el mayor número de fichas en categoría infantil.
Su actual terreno de juego, el Invesco Field at Mile High, dispone de una capacidad para 76.000 personas, y la media de afluencia de aficionados al estadio ronda los 16.000, por lo que está desproporcionado. El macroproyecto incluirá hoteles, restaurantes y tiendas.
Otras de las peculiaridades de este deporte, que cada vez gana más adeptos y recorta terreno con disciplinas arraigadas como el béisbol, es que la propia Liga es dueña de todos los jugadores. Los equipos disponen de un presupuesto que ronda los 1,8 millones de dólares con los que completar su plantilla.
«El salario anual de las figuras del equipo puede estar cerca de los 300.000 dólares, mientras que los novatos se quedan en los 35.000», señalaron fuentes del club.