Matías Pavoni, delantero del Cádiz que tuvo que abandonar San Mamés lesionado a los cuatro minutos del partido del pasado domingo, lanza un duro ataque contra Carlos Gurpegui, a quien tilda de malintencionado en su entrada y de poco compañero por no interesarse en ningún momento por su estado. El atacante argentino dice contar con motivos para estar tremendamente enojado con el jugador rojiblanco. «Para mí es claro que Gurpegui va con mala intención, porque la pelota ya la había tocado él, estaba a dos metros y siguió con la pierna levantada», denunció el punta sudamericano.
El jugador amarillo, sustitituido por Morán a los cuatro minutos del partido tras recibir la entrada de Gurpegui, tiene ganas de añadir más motivos a la polémica que ha abierto con el medio centro del Athletic. «Es un jugador que ni siquiera viene a ver cómo estoy o a pedir disculpas por lo sucedido. Es algo que no puedo entender».
A su llegada a Cádiz, el atacante dijo sentirse aliviado porque creía no sufrir una grave lesión, como pensaba cuando abandonó San Mamés. «En el momento en el que me dio la patada se me quedó dormido el tobillo y pensé que las consecuencias iban a ser mucho peores. Aunque tengo la zona inflamada y no sé cómo está el ligamento, pensé que me había roto el hueso porque la patada que recibí fue horrible».
Un mes de baja
Sin embargo, ayer recibió la mala noticia de que deberá permanecer entre cuatro y seis semanas de baja. Fernández Cubero, médico de los gaditanos, indicó que no sufre fractura de peroné, como se llegó a sospechar, aunque, tras ser sometido a una resonancia se le ha detectado un esguince de grado 'dos'. «Se aprecia una rotura parcial del ligamento lateral externo de su tobillo izquierdo con afectación del peroneo-astragalino anterior y estará apartado de los terrenos entre cuatro y seis semanas», dijo el doctor.