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Miércoles, 15 de marzo de 2006
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MUNDO
ITALIA | elecciones
Un Romano Prodi sereno y un Berlusconi a la defensiva rivalizan en su primer cara a cara
El cara a cara, que tendrá una segunda vuelta el 3 de abril, se desarrolló en medio de estrictas reglas de tiempo y preguntas
Un Romano Prodi sereno y un Berlusconi a la defensiva rivalizan en su primer cara a cara
Berlusconi y Prodi, en pleno debate.
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Sonrisas crispadas por parte de Silvio Berlusconi, serenidad maliciosa de Romano Prodi: los dos pretendientes a la dirección de Italia se midieron durante la noche del martes en su primer duelo televisado de la campaña de las elecciones legislativas previstas el 9 y 10 de abril.
Ningún anuncio, ninguna fórmula de choque fueron formulados a lo largo de los 90 minutos del debate, dominado por Romano Prodi tanto en el fondo como en las formas. Silvio Berlusconi pareció con frecuencia a la defensiva y el mediador le señaló varias veces que estaba sobrepasando el tiempo impartido para las respuestas.
En su última intervención, Berlusconi se quejó de las reglas "muy estrictas" vigentes en esta confrontación, que no le permitieron replicar de manera directa a su interlocutor ni explicar su programa. Con todo, presumió de haber ganado el duelo al regresar a su domicilio.
Romano Prodi se relajó enseguida y se permitió varias puyas. "Después de cinco años de gobierno habla usted como un opositor", le criticó a su rival, que denunciaba la herencia legada por la izquierda cuando regresó al poder en 2001. "¿Qué ha hecho usted en cinco años de gobierno? ¿Solamente cosas de su interés?", preguntó. Poco después, amonestaba a Silvio Berlusconi, que le acusaba de ser "un hombre de fachada para una coalición dividida".
"Necesitamos relanzar este país", concluyó. "Podremos hacerlo si conseguimos que renazca el sentido de la solidaridad", añadió después de abogar por un restablecimiento de la "ética del deber" en Italia.
Un Romano Prodi sereno y un Berlusconi a la defensiva rivalizan en su primer cara a cara
Berlusconi y Prodi posan junto al periodista Clemente J. Mimun, antes del primer cara a cara. EFE

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Acusaciones sobre inmigración
Uno de los mayores choques tuvo lugar cuando se abordó el problema de la inmigración. Berlusconi acusó a Prodi de permitir la inmigración masiva. "Tenemos menos inmigrantes regulares o irregulares que en el resto de Europa. La izquierda pretende abrir la puerta a la inmigración clandestina". Sin embargo, Prodi también criticó duramente la política de inmigración de Berlusconi . "No se dónde vive este hombre; quizá esta avalancha de números en la que nos quiere ahogar está destinada a ocultar la verdad", acusó.
Finalmente, los candidatos terminaron dando un repaso general de la situación de cara a las elecciones. Para Berlusconi "la izquierda ha extendido un pesimismo catastrófico cuando la situación no está, ni mucho menos, fuera de control". Prodi, por su parte, expresó la necesidad de "reimpulsar el país. Debemos empezar a crecer de nuevo".
Reglas estrictas
El cara a cara, que tendrá una segunda vuelta el próximo 3 de abril, se desarrolló en medio de unas reglas estrictas en cuanto a tiempo, cámaras, preguntas y otros aspectos similares, pactados con anterioridad por ambos candidatos.
El establecimiento de esas reglas ha sido criticado por algunos periodistas y políticos italianos que consideran ha restado espontaneidad al debate, aunque otros lo han defendido al fijar normas iguales para los dos que impidieran ventajas para uno de los candidatos o manipulaciones.
Cuatro cámaras fijas recogieron los diferentes planos de un programa en el que no hubo cortes publicitarios ni público y que contó con un moderador que no pudo hacer preguntas, las cuales corrieron a cargo de los periodistas Marcello Sorgi y Roberto Napoletano y fueron idénticas para los dos líderes.
Ambos participantes respetaron más o menos las reglas, donde las preguntas de los periodistas no ocuparon más de 30 segundos y las respuestas no duraron más de dos y medio, aunque al saltarse Berlusconi esa norma en ocasiones, Prodi gozó de tiempos adicionales para compensar.



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