Un total de 84 cadáveres de personas supuestamente asesinadas en acciones de violencia sectaria han sido encontrados en las últimas 48 horas en distintas zonas de Bagdad, según han informado hoy fuentes policiales. "Otros 15 cuerpos fueron hallados enterrados esta tarde en la zona de Al Kamaliyat, en el sureste de Bagdad, con lo que ya suman 29 los hallados hoy en el mismo lugar", ha precisado el oficial de policía Salam Jatab. "Esos cadáveres pertenecen a personas de edades de entre 35 y 50 años que fueron ejecutadas a tiros", añadió Jatab, quien ha agregado que todos ellos estaban vestidos con ropa interior y llevaban una tela adhesiva en la boca.
El hallazgo ha sido obra de habitantes de la región después de que viesen a varios perros despedazando uno de los cadáveres, concluyó Jatab. Otros quince cuerpos eran encontrados esta mañana en similares circunstancias en el interior de una camioneta aparcada en la carretera que une los barrios suníes Al Jadraá y Al Ghazaliya, en el oeste de Bagdad. Dos cuerpos más han sido descubiertos hoy también en el barrio Rashad (sur) después de que ayer fueran hallados unos 40 en áreas suníes y chiíes de la capital. Ayer, un total de 38 cuerpos aparecieron en distintos lugares de la capital tras los atentados perpetrados el pasado domingo en el barrio chií Al Sadr, que dejaron más de 50 muertos y más de 300 heridos.
La violencia sectaria desatada tras el atentado del pasado 22 de febrero contra un santuario chií en Samarra, al norte de Bagdad, ha causado la muerte de centenares de iraquíes, entre civiles, policías y militares. El presidente iraquí, el kurdo Yalal Talabani, ha llegado a advertir de que el país está amenazado con una guerra civil, y es que desde entonces centenares de personas han sido asesinadas en acciones de violencia sectaria, mientras que decenas de mezquitas suníes han sido atacadas. Talabani ha instado a los líderes de los diferentes grupos políticos iraquíes ganadores de las elecciones de diciembre pasado a acelerar la formación de un nuevo Gobierno en el país para apartar el fantasma de una guerra civil.