Informar a pie de calle en los puntos conflictivos para atajar los atropellos. Ésta será la misión con la que la Policía Local se dirija a pasos de cebra y puntos semafóricos para instar a los peatones, en especial a ancianos y niños, y a los conductores a que respeten las señales de tráfico. Y es que aunque la cifra de atropellos se mantiene casi inalterable en los últimos años -Vitoria registra un siniestro de este tipo cada dos días- los responsables de la Guardia Urbana han decidido pasar por fin a la acción.