La celebración de juicios rápidos para analizar asuntos de la denominada 'pequeña delincuencia' se ha consolidado en Álava en los dos últimos años, tras la polémica que generó su reimplantación, en mayo de 2003. Entonces, abogados y funcionarios policiales expresaron con vehemencia sus quejas por los trastornos que les ocasionaba el sistema. Hoy, cuando se celebran un millar de vistas al año en Álava, los trabajadores siguen pidiendo más medios para mejorar su eficacia, aunque reconocen las ventajas del cambio.