Dani Mateo tiene 26 años y no puede ocultar que tiene humor en las venas y que le gusta hablar y comunicar. Presenta el programa televisivo de entrevistas 'Noche sin tregua' y participa en 'Anda ya' de la Ser. Reconoce que está «contento» con lo que hace. «Si me veo en la tele, no me avergüenzo», asegura. A las 22.30 horas de hoy se encargará de estrenar las noches cómicas de la sala Vaivén. «Pasaremos un buen rato», anuncia.
-Compagina radio y televisión y también hizo prensa. ¿Qué le ha enseñado cada medio?
-Que se puede sobrevivir con poca comida y poco dinero. Me ha enseñado, que hasta 15 cafés no matan... a corto plazo, ya veremos después. Y que -esto va a sonar ñoño y a sueño americano- si tienes ganas de trabajar en esta profesión, aunque está muy mal, se puede.
-Cada vez hay más aspirantes. Está de moda ser tertuliano.
-No se dan cuenta de que esos puestos ya los ocupan 'gente preparada' para ello, Kiko -(Gran Hermano)- y Belén Esteban, que sería el referente de cualquier joven periodista que quiera ser tertuliano de nivel. También es verdad que hace falta un golpe de suerte para cobrar sueldos dignos.
-¿Usted lo tuvo?
-Sí, porque no lo espero. Estoy muy contento con lo que hago y cuando me veo por la tele no me doy vergüenza y eso está muy bien. Hago el programa que quiero. Soy adicto al aplauso y los teatros me dan la vida, me lo paso muy bien.
-¿Es periodista o especialista en monólogos?
-Ja, ja. Soy un híbrido. Un experimento científico que salió mal. En los teatros me vuelvo loco y luego recupero mi forma humana, me pongo un traje y hago entrevistas.
-¿Se inspira en...?
-La respuesta estándar es: en la vida, pero es mentira. Nos inspiramos en las cosas que nos pasan y después nos vamos por los cerros de Úbeda, contando cualquier tema. Yo empiezo por el carrito de la compra y termino hablando del origen del carrito en Israel. Teníamos ganas de reírnos de otras cosas que no fueran los chistes.
-¿Recurrir al Estatut, es ahora un clásico?
-Cada uno tiene su estilo, pero no esquivo el humor político. Me voy de morros a él, hablo de religión, de política porque hago humor de cosas serias y debe ser libre.
-¿Hace falta tener picardía, ser descarado...?
-Sí, al menos en el escenario. Puedes ser muy tímido, pero he pagado a alguien para que me haga reír.
-¿De qué hablará en Vitoria?
-Por ejemplo, de la historia, de por qué una boa no es una mascota o sobre las ventajas de no viajar por Internet. Todo eso y más para pasar un buen rato.
-¿Le molesta o no que le comparen con Andreu Buenafuente?
-¿Noo! Ya quisiera de mayor ser como Buenafuente de pequeño. Es un fenómeno y he aprendido mucho de él y de otros.
-¿Qué pregunta le haría?
-¿Por qué no quieres venir a mi programa? y en cuanto llegara... '¿para cuánto tiempo tienes? Porque a mí ya me corre un poco de prisa hacerme millonario.' (Risas).
-¿Vive pegado al 'share'?
-Hasta hace poco, creía que 'share', era un pueblo de Nueva Inglaterra. Es la gran ventaja, el regalo que nos hacen en Paramount. No tenemos ni idea de las audiencias.