Los Miñones paran cada día a una media de 45 camiones o autobuses que circulan por las carreteras alavesas. De ellos casi uno de cada diez se va con una multa a casa por incumplir las leyes del transporte, sobre todo por llevar más peso del permitido o no respetar los tiempos de descanso. Sólo en el último año, estos agentes adscritos a la Ertzaintza sancionaron a 1.515 transportistas, el 9% de los 16.506 a los que revisaron la documentación, el limitador de velocidad o el tacógrafo, informó el Departamento foral de Transportes.