Los seis trabajadores -cinco arqueólogos y una topógrafa- que denunciaron su despido mientras realizaban labores de restauración de la catedral Santa María de Vitoria solicitaron ayer ser readmitidos. «Hacemos un llamamiento a todos los implicados para llegar a un acuerdo, a través del diálogo y la negociación, para reincorporarnos a nuestro puesto de trabajo con los derechos que nos corresponden», reclamaron.
En caso contrario y de no recibir respuesta en el plazo de tres días, según adelantó el sindicato ELA, no descartan realizar alguna movilización «o repartir folletos a la entrada de la catedral para que la gente sepa lo que ocurre».
Todos forman parte del grupo de investigación en arqueología de la arquitectura de la UPV que dirige Agustín Azkarate. Fueron contratados en 2000 por Euskoiker. Una entidad que presta sus servicios a diferentes instituciones y que la Fundación Santa María subcontrató para la recuperación del templo vitoriano.
Entre sus reivindicaciones, los empleados despedidos reclaman un incremento del IPC real de 2004 y 2005, un periodo vacacional superior a quince días y conocer la causa de «por qué con la misma titulación y responsabilidades se recibían distintas retribuciones».
Por su parte, la Fundación Catedral Santa María quiso dejar claro que Euskoiker «es una entidad más de las que participan en el proyecto de restauración del templo, siendo las relaciones que mantiene con sus colaboradores algo totalmente ajeno a la fundación».