«No me lo esperaba». La alegría por la medalla de oro de los 400 metros lisos en pista cubierta no impedía a Santiago Ezquerro ser realista. «Me hace más ilusión el campeonato que la mínima, eso es algo secundario», añadía antes de reconocer que, lógicamente, participar en el Mundial a título individual -en el relevo tenía asegurada su presencia- era muy importante.
Pero lo cierto es que desde que comenzó la temporada había sido consciente de la dificultad de lograr la mínima y ser el acompañante de Canal, ya que sólo pueden participar en cada prueba un máximo de dos atletas. De hecho, «mi objetivo era intentar ir al Mundial en el relevo. Para eso había planificado la temporada con mi entrenadora. Era muy difícil y no habíamos pensado en nada más».
Su deseo sería que todo le salga como ayer, «perfecto». Porque su triunfo lo fue. El propio atleta de Pradejón reconoció que ganar era muy complicado. «Si hubiera estado David (Canal), me podía haber beneficiado en la cuestión de hacer buen tiempo, pero veía más fácil ser segundo con Canal que ganar la carrera sin él». Ezquerro tenía claro que «él siempre coge la cuerda en la calle libre y yo debía pegarme detrás y aguantar», pero sin el plusmarquista nacional en la pista donostiarra, «tenía que arriesgar y permanecer primero si podía». Y su táctica, a la que «le había dado mil vueltas», como siempre antes de una carrera, «me salió, aunque las cosas no siempre salen como lo piensas».
Sin apenas tiempo para celebrar su doble conquista, Ezquerro tendrá que regresar a los entrenamientos para preparar la Copa de Europa. Por lo menos no tendrá que esperar hasta hoy para conocer si está en la lista del Mundial. José María Odriozola, presidente de la Federación Española, la hará pública hoy, pero él ya conoció ayer en la misma pista que «voy a la Copa de Europa y al Mundial tanto a la carrera individual como al relevo». El perjudicado será Testa, que sólo correrá el relevo. Y la presencia de Canal depende de su salud.