La dirección del Partido Popular aprovechó la celebración de un multitudinario homenaje al fundador de la organización, Manuel Fraga, para dejar claro que sigue contando con él y que su pase al Senado no supone su abandono de la política. Desde el actual presidente del PP, Mariano Rajoy, que comenzó con Fraga en la vida política y destacó que ha dejado «huella en la historia», al ex presidente José María Aznar, quien recordó que el veterano dirigente ha sido el principal impulsor de un PP «fuerte y orgulloso de sí mismo», numerosos líderes de la formación alabaron la trayectoria del que fue presidente de la Xunta durante casi 16 años.
Eduardo Zaplana, Ángel Acebes, Pío García Escudero, Loyola de Palacio, Ana Pastor y Ana Botella; los presidentes autonómicos de Madrid, Valencia, Castilla y León y Murcia; ex ministros como Juan Carlos Aparicio y Francisco Álvarez Cascos y el presidente de la formación en Cataluña, Josep Piqué, entre otros, acudieron al acto. También asistieron la dirección gallega del PP y ex miembros de la Xunta como José Cuiña.
En un almuerzo preparado para cinco mil personas, al que finalmente acudieron menos por culpa del temporal de nieve, el fundador del PP destacó que en estos momentos «de cambio», su partido es la única opción que defiende «una España unida». Fraga aseguró que el PP es el único capaz de defender elementos de unión, de construcción y no de destrucción. «No se pueden defender las utopías», sentenció. Asimismo, criticó que alguien diga que hay que hacer la paz sin vencedores ni vencidos, asegurando que «no hay más que un vencedor, la ley, no los terroristas, que no renunciaron a nada».
El veterano dirigente, arropado emocionalmente por gaiteros y bandas de música, insistió en que, «querámoslo o no, esta es una despedida», aunque «no la definitiva, que esa será cuando Dios quiera», y afirmó que acude al Senado con la intención de defender «los intereses de Galicia y de España».
Deudas
Por su parte, Aznar se refirió al congreso de Sevilla, en el que Fraga le nombró sucesor, y apuntó que su partido, gracias al trabajo de su fundador, sigue estando «orgulloso de sí mismo» y es «fuerte», por lo que indicó que todos los integrantes de esta fuerza política recordarán siempre «lo que le debemos». El ex presidente del Gobierno pidió a los ciudadanos gallegos que hagan todo lo posible para frenar la «corriente» que los quiere «alejar de España», porque «algunos» quieren que en Galicia «prenda la llama» del distanciamiento del resto del Estado y exista «la antipatía hacia España que se fomenta en otros lugares del país».
En el homenaje intervino igualmente Rajoy, que, además de formular duras críticas al Gobierno, recordó que se siente «profundamente orgulloso» de que su trayectoria política haya comenzado con Fraga. Alabó que, «se pongan como se pongan», la transformación que el octogenario líder logró en Galicia es «indiscutible».
Aunque aplaudió a Fraga por haber hecho «muchas cosas» en su vida política, recalcó que «todavía tiene mucho por hacer». En este sentido, indicó que el PP le pide «que nos sigas ayudando, porque te necesitamos».