El Correo Digital
Domingo, 26 de febrero de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares    Página de inicio
PORTADA ÚLTIMA HORA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES
OPINIÓN
EDITORIAL
Al borde del caos
A escasos días de que se cumplan tres años del inicio de la ofensiva militar de Estados Unidos y sus aliados en Irak, el país se dirige preligrosamente hacia una contienda civil que podría acabar con el complejo proceso de institucionalización puesto en marcha. El atentado contra uno de los lugares santos del chiísmo ha sido el detonante de una violencia entre comunidades que, pese a los esfuerzos integradores, siguen presas de los odios y sectarismos que durante años alimentó la dictadura de Sadam Hussein. Un caldo de cultivo donde los extremismos se multiplican y fructifican las acciones terroristas de los yihadistas de Al-Zarqawi, empeñado en empujar al país hacia un escenario de guerra civil, en cuyo desconcierto Al-Qaida hallaría el terreno ideal para implantarse.

La destrucción de la cúpula dorada de Samarra parece haber desbordado todos los diques y ha dado lugar a un ajuste de cuentas que se ha cobrado más de doscientos muertos, la mayoría suníes, en un evidente enfrentamiento civil que ni siquiera la declaración del toque de queda ni las apelaciones de los líderes religiosos más moderados han podido frenar. Si las autoridades de Irak no consiguen que la población asuma que con su descontrolada reacción está alentando el caos del que se alimenta el terrorismo, el proceso de estabilización puede sufrir un retroceso terrible. Tres años después, es evidente que, salvo la caída de Sadam, el resto de los objetivos de la intervención militar -democratizar el país y crear un germen de estabilización para la región- están lejos de cumplirse.



Vocento
[an error occurred while processing this directive]