Las operaciones de rescate en San Bernardo, la aldea filipina sepultada por un alud de tierra el viernes pasado, se han suspendido hoy a causa de la lluvia.
"Suspendemos de forma temporal los trabajos debido a las fuertes lluvias. Existe una amenaza por lo que nos vemos obligados a retirarnos", ha anunciado el comandante general Bonifacio Ramos, encargado de la supervisión de las tareas de rescate en San Bernardo, a unos 650 kilómetros al sureste de Manila.
El número de cadáveres recobrados del lodo ascendió hoy a 122, tras los últimos quince encontrados, y 980 personas siguen desaparecidas, mientras que los damnificados son unos 17.000, de los que 1.646 se encuentran en cinco centros de evacuación.
Los siete miembros de un equipo de salvamento taiwanés han tenido que ser rescatados del lodo esta mañana, donde se habían hundido hasta el cuello debido a que la lluvia, que no ha cesado de caer en esa región del sur de la isla de Leyte desde comienzos de febrero, no permite que el barro se endurezca.
Las posibilidades de hallar más supervivientes son muy escasas, aunque la esperanza hace que se mantengan las operaciones de salvamento. "Debido a la intensidad del desprendimiento de tierras, hay menos posibilidad de encontrar supervivientes con el paso del tiempo", ha declarado Abdul Asis Ahmad, jefe de la misión de Malasia. "Normalmente una persona sepultada puede sobrevivir durante nueve o diez días pero debido a la lluvia la tierra se mueve mucho y no deja bolsas de aire", ha explicado Asis.
En los trabajos de rescate participan expertos estadounidenses, españoles, malasios, portugueses y taiwaneses.
Joseph Chang, jefe de la delegación de voluntarios taiwaneses, ha declarado que las precipitaciones han impedido a algunos de los equipos de salvamento desplazarse esta mañana a Guinsaugon, la barriada afectada perteneciente al pueblo de San Bernardo, unos 670 kilómetros al sureste de Manila. "Las lluvias incesantes impiden nuestro trabajo porque no podemos utilizar los materiales que pueden detectar signos de vida tales como la respiración y latidos del corazón".