El Correo Digital
Miércoles, 22 de febrero de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares    Página de inicio
PORTADA ÚLTIMA HORA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES
MUNDO
MUNDO
La Justicia francesa confirma que el asesinato de un joven tuvo motivaciones antisemitas
Varios sospechosos de una banda de los suburbios han sido encarcelados por el crimen
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

El asesinato brutal de un joven judío por una banda de los arrabales de París ha conmocionado a la sociedad francesa y amenaza con reavivar el enfrentamiento civil entre comunidades religiosas y étnicas. La apreciación judicial de la dimensión antisemita del crimen se suma al hallazgo de documentos salafistas y propalestinos en poder de los detenidos revelado ayer por el ministro del Interior, Nicolas Sarkozy.

Ilan Halimi tenía 23 años y trabajaba en una tienda de teléfonos móviles de París, en una zona comercial judía. El pasado día 13 apareció agonizante en un descampado, desnudo, esposado y con graves quemaduras en todo el cuerpo. Poco después, murió en un hospital por las heridas sufridas durante tres semanas de secuestro y barbarie en una barriada de la periferia de París. La Policía averiguó que la víctima había caído en una trampa urdida con el cebo de una atractiva rubia.

La chica se entregó al reconocerse en el retrato-robot publicado por los medios de comunicación y delató al resto de los cómplices. 'La banda de los bárbaros', como se autodenominan, estaba formada por jóvenes magrebíes, subsaharianos, un portugués y franceses de pura cepa a las órdenes de Youssef Fofana, huido a Costa de Marfil, de donde es oriundo.

El grueso del grupo ha sido encarcelado bajo las imputaciones de secuestro en banda organizada, asociación de malhechores, barbarie y asesinato. En algunas de las inculpaciones, la juez instructora ha contemplado la circunstancia agravante de «crimen cometido en razón de la pertenencia a una etnia, raza o religión». Este cargo obedece a confesiones de que el móvil del secuestro fue el prejuicio de que los judíos son ricos y forman una comunidad solidaria capaz de pagar un fuerte rescate.

Venganza

«Si mi hijo no hubiese sido judío, no habría sido asesinado», declaró al diario israelí 'Haaretz' la madre de la víctima. Esta opinión está generalizada entre la comunidad judía de Francia, la mayor de Europa, cuyos sectores extremistas ya claman venganza. El domingo, durante una manifestación de protesta, un grupo de sionistas embozados agredió a un automovilista negro y arremetió contra la tienda de un tendero árabe en París, distante 50 metros del comercio donde trabajaba Halimi.

En la sesión de control parlamentario al Gobierno, Sarkozy afirmó que cuatro objetivos de seis tentativas de secuestro realizadas por la banda eran judíos. «Tenemos un deber de verdad con la memoria de Ilan que no debe suscitar amalgama, odio ni temor», proclamó. «A todos nos hace falta un arrebato de voluntad, paz, tolerancia y diálogo», concluyó el ministro del Interior.



Vocento
[an error occurred while processing this directive]