La selección genética de embriones sanos para concebir un bebé capaz de salvar a otro hijo enfermo recibió ayer el aval mayoritario del Congreso. En esta situación se encuentran 150 familias, que esperaban que la legislación les permitiera hacer en España lo que muchos han buscado en la sanidad de otros países europeos. Estos datos fueron aportados por la ministra de Sanidad, Elena Salgado, quien dijo sentirse «especialmente satisfecha» de este punto, el más polémico, porque responderá a peticiones «desesperadas» de muchos padres.
El pleno de la Cámara aprobó así el proyecto de Ley de Reproducción Humana Asistida, que pasa ahora al Senado para su tramitación. Allí, donde el PP y CiU suman mayoría, podría sufrir cambios, que decaerían a su vuelta al Congreso. El proyecto del Gobierno fue respaldado por todos los grupos, salvo el PP y algunos diputados de Unió Democrática de Catalunya en los puntos más controvertidos. El texto remodela cambios introducidos por el anterior gobierno en la ley de 1988.
Las 150 parejas que necesitan un 'bebé a la carta' podrán recurrir ahora a las técnicas de diagnóstico preimplantacional, seleccionar entre varios preembriones generados in vitro uno libre de taras transmisibles y dar a luz un 'niño medicina' para otro hijo afectado de leucemia, aplasia medular, anemia de Fanconi u otras enfermedades raras y hereditarias.
Será siempre una vía excepcional, los casos serán analizados por la Comisión Nacional de Reproducción Asistida -organismo consultivo del Gobierno- y deberán contar con permiso de la autoridad sanitaria autonómica. Se prohíbe cualquier otra selección genética, racial, de sexo o de aspecto físico.
Madres de alquiler
La ministra Salgado cargó contra el PP y la jerarquía católica por tergiversar «demagógicamente» el alcance de la reforma. A su juicio, es «inadmisible» especular con que la finalidad de la ley sea la clonación para fomentar la investigación y favorecer a la industria biomédica, cosmética y militar, como llegó a decir el PP.
La futura norma define también el concepto de 'preembrión' -el estadio de desarrollo celular en que los óvulos fecundados se utilizan en reproducción asistida- como el embrión in vitro formado por el grupo de células resultantes de la división progresiva del ovocito desde que es fecundado hasta 14 días más tarde.
El texto elimina la limitación a tres de los ovocitos fecundables en cada ciclo y el límite de la investigación con embriones sobrantes. Ahora serán los padres los que decidan: podrán crioconservarlos para su uso; donarlos con fines reproductivos; pedir que se destruyan después de cinco años, o cederlos a la ciencia biomédica para derivar líneas de células madre embrionarias. La ley prohíbe expresamente las madres o 'úteros' de alquiler, y la fabricación de seres humanos clónicos.