En su reiterada exaltación del 'yo', Dmitry Piterman aseguró que su 51% de acciones le permite gestionar el club sin atender a otras cuestiones. «¿Por qué me tengo que preocupar de lo que piensan 12.000?, muchos de ellos que ni siquiera son accionistas. Yo pongo el dinero y ellos ven el espectáculo», respondió cuando fue cuestionado sobre la posible reacción de los socios ante la destitución de Juan Carlos Oliva.
El presidente albiazul, que cuando aterrizó en el Alavés destacó una y otra vez que no era el dueño del club porque existía otro 49% de accionistas, se dedicó a recordar los números de la pasada junta general. «He aprobado todas las cuestiones con el 96 ó 97% de votos a favor», recordó. No apuntó, sin embargo, que sólo el 16% de los accionistas minoritarios respaldaron las cuentas de la pasada campaña.
Piterman, que ya ha recibido gritos en su contra en varios partidos disputados en Mendizorroza, incluso con marcadores favorables, volvió a insistir en que los aficionados albiazules tuvieron la «oportunidad» de comprar el club y no lo hicieron durante el verano de 2004.
«Diez millones»
El máximo accionista de la entidad, incluso, lanzó un desafío y afirmó que a cualquiera que ponga «diez millones de euros como aval» podría concederle los poderes del Alavés.
Piterman se hizo con el 51% de las acciones albiazules tras su compra a Gonzalo Antón por una cantidad cifrada en tres millones de euros.