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Miércoles, 15 de febrero de 2006
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ÁLAVA
«Ellas aguantan hasta que no pueden más»
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Los registros de entrada de las residencias alavesas permiten realizar un pequeño estudio sociocultural de los mayores. Así, los solteros, separados y viudos solicitan una plaza a edades más tempranas que ellas. «Quienes les asisten dicen que los hombres son más quejicas, que llevan peor que ellas eso de enfrentarse al envejecimiento y que apenas están preparados para hacer las cosas de casa», explica la diputada de Asuntos Sociales, la popular Ainhoa Domaica.

Por tanto, mientras los hombres disfrutan de su papel de benjamines en las sesiones de gimnasia o las partidas de las cartas, ellas «aguantan en casa hasta que que ven que no pueden más». Las mujeres entradas en años son más autosuficientes y se desenvuelven mejor con las tareas de la casa que sus coetáneos y además tienen muy arraigado el papel de ciudadoras. Así, ingresan con más edad en las residencias, pero pronto se convierten en las veteranas y en el grupo mayoritario, dado que son las más longevas.

Cuando los dos miembros de la pareja acceden a ir a un geriátrico también se da una situación sintomática. Si ella está en una situación más delicada que él y requiere de atención constante, lo normal es que pronto pidan plaza. Si es al contrario, ella se resiste e insiste en permanecer en su domicilio todo el tiempo que pueda, aunque también necesite ayuda para llevar una vida normal.



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