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Martes, 14 de febrero de 2006
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SOCIEDAD
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El Gobierno admite que es «fácil» que la gripe aviar llegue a España desde África
Las autoridades temen que las aves migratorias que atraviesan Nigeria infecten a pájaros tanto domésticos como silvestres Agricultura dice que el problema es de «sanidad animal», no humano
Recogida de un cisne muerto en Kevala (Grecia). / EFE
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Después de la aparición de los nuevos casos de gripe aviar en Rumanía, Grecia, Italia y Eslovenia, en Europa, y del salto del virus a África, concretamente a las explotaciones avícolas de Nigeria, el Gobierno español admitió ayer que las probabilidades de que la enfermedad llegue a la Península Ibérica son «más altas», aunque la situación de riesgo «sigue siendo la misma». Es decir, según las autoridades, no hay motivos de alarma. La ministra de Agricultura, Elena Espinosa, lanzó un mensaje de tranquilidad al considerar que las medidas de seguridad que se han adoptado son «suficientes» y «adecuadas» para prevenir la posible infección animal.

Espinosa, que mostró su total confianza en el sistema preventivo español, manifestó que la gripe aviar es, exclusivamente, «un problema de sanidad animal». La ministra, que habló de «alarma veterinaria» y nunca de alimentaria o sanitaria, insistió en que los protocolos de actuación para afrontar una hipotética pandemia están preparados para aislar el foco en unas pocas horas. Y, en cuanto al uso doméstico de los productos avícolas, el Gobierno se mostró tajante: «No hay riesgo alguno para el consumo humano».

Pero lo que en estos momentos debaten los ornitólogos y las autoridades españolas es el papel que juegan las aves migratorias en la dispersión del virus de la gripe aviar. La propia ministra de Agricultura reconoció ayer que en España -situada en el camino de regreso de los pájaros de África, sobre de Nigeria, a sus lugares de origen- «es fácil que aparezca algún ejemplar infectado». Las apreciaciones de Espinosa coinciden con las explicaciones de Alejandro Onrubia, secretario general de la Sociedad Española de Ornitología, que, al igual que la titular de Agricultura, opina que «es probable que el virus pase por aquí y cause la muerte a algunas aves silvestres y domésticas».

Regreso de África

El experto alavés, que colaboró en la elaboración del 'Libro rojo de las aves de España', precisó que en esta época del año muchos ejemplares que habían invernado en África retornan a sus lugares de origen y surcan los cielos de España en su vuelo de regreso. Es el caso de las tórtolas, las cigüeñas y las golondrinas, entre otras especies silvestres, que abandonan sus hábitats de Senegal, Níger, Mauritania y Malí para dirigirse al norte de Europa y volver a los nidos de los que habían partido el pasado verano. Algunas de ellas, con toda seguridad, serán portadoras del virus.

En este sentido, Cristina Narbona, ministra de Medio Ambiente, señaló ayer que su departamento aumentará el control sobre las aves migratorias y redoblará el esfuerzo «siguiendo las instrucciones de la Unión Europea». Recordó que, hasta la fecha, no se ha registrado ningún caso de transmisión del virus de aves silvestres a humanos. «Las personas infectadas son siempre aquellas que tienen un contacto diario y permanente con las aves de corral. Por lo tanto, el riesgo se ciñe sobre todo a las grandes explotaciones avícolas», precisó Onrubia.

Aun así, la confusión que rodea al papel de las aves migratorias en la propagación del virus es total. Mientras la Sociedad Española de Ornitología y la Organización Internacional de Epizootías ven muy factible esta hipótesis, Ramón Soriguer, investigador del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CIS), desvinculó ayer a los pájaros 'viajeros' de una probable difusión del virus H5N1 en zonas españolas. En esta misma línea se manifestó Fernando Iraldo, director de la Estación Biológica de Doñana, que calificó esta posibilidad de «poco probable».



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