La dirección de la papelera Virtisú presentó ayer ante la delegación de Trabajo del Gobierno vasco en Bilbao un expediente de traslado de la producción de su planta de 'converting' de Zalla a Barcelona, lo que supondrá la desaparición de los 64 puestos de trabajo de la factoría. La decisión fue comunicada por la mañana al comité de empresa, que respondió de inmediato con un encierro en las oficinas de la compañía en protesta por la medida.
Los empleados de Virtisú conocían desde hace semanas cuáles eran las intenciones de la firma. Por ello habían llevado a cabo movilizaciones y otras iniciativas con la esperanza de frenar el traslado. El comienzo de los trámites oficiales del expediente supondrá un recrudecimiento de las protestas, dado que la plantilla no está dispuesta a aceptar el planteamiento de la dirección ni a negociar las indemnizaciones alternativas que ésta ha sugerido para quienes opten por romper la relación laboral. Virtisú ofrece una indemnización de 50 días por año trabajado ó 15.000 euros a los operarios que abandonen la empresa, pero los trabajadores han dado la espalda a esa propuesta.
Cierre encubierto
El presidente del comité, Luis María Txabarri, informó ayer a este diario de que el encierro, en el que participan una veintena de personas, se mantendrá al menos hasta la mañana de hoy, cuando la plantilla decidirá en asamblea cuáles son las acciones y protestas que se llevarán a cabo.
Por su parte, el responsable sectorial de ELA, Alberto Vallés, señaló que el traslado es, tal como denunció el pasado viernes el diputado de Empleo y Formación de Vizcaya, Julio Artetxe, un cierre encubierto, que utiliza esa fórmula para soslayar la preceptiva autorización de la autoridad administrativa -Gobierno vasco- de un cese de actividad. El respaldo del responsable foral ha sido valorado por este sindicato, que reclama también que las promesas del diputado general, José Luis Bilbao, se plasmen en algo concreto. Además, pide un pronunciamiento sobre su problema a los responsables del Departamento de Industria del Ejecutivo autónomo, «que no han dicho aún esta es boca es mía».
El comité de empresa mantendrá el próximo martes una nueva reunión con la dirección de Virtisú, dentro del periodo de negociaciones que ayer se abrió formalmente entre ambas partes. Si en el plazo de dos semanas no se alcanza un acuerdo, la empresa tendrá un mes para comunicar los traslados, contra los que los trabajadores tendrán la posibilidad de recurrir judicialmente.
Vallés denunció ayer el incumplimiento de los acuerdos de creación de Virtisú, Pastguren -sociedad que produce pasta de papel en el mismo polígono industrial- y Best Papel -que generó un puesto de trabajo frente a los 53 previstos- pese a que percibió ayudas del Gobierno vasco y de la Diputación por cerca de 15 millones de euros.