La sección sindical de ELA en Tubos Reunidos acusó ayer a CC OO de aceptar la «venta» del derecho a un plus que tienen la mitad de los 817 trabajadores de la empresa tras romper el acuerdo que se mantenía entre ambas organizaciones para renovar el convenio. La central vasca explica que ese es el principal motivo por el que ha rechazado la 'plataforma' propuesta por Comisiones y UGT.
El «plus familiar», al que refiere ELA, es un pago de una cuantía anual de 1.563 euros. Se trata de un abono -aplicable a trabajadores ingresados en plantilla antes de 1992- que la empresa considera desfasado porque su cobro está está condicionado a que el trabajador forme parte de una unidad familiar en la que su cónyuge no tenga trabajo retribuido.
Pago residual
Más de un centenar de potenciales perceptores de la ayuda, por cumplir la antigüedad requerida, no lo cobran por estar solteros o a causa de que sus cónyuges trabajan fuera de casa.
La empresa vincula otra reivindicación, referente a su aportación a la EPSV para los jóvenes contratados después de 1997, a que se cambie el plus familiar por unas cantidades que serían cobradas por el personal con derecho a esa compensación.
La aceptación por parte de CC OO de entrar a negociar la cuantía de esas cantidades es lo que ha desencadenado la reacción contraria de ELA.
Esta organización estima inaceptable el trueque del plus por dinero en un momento en que la empresa «está logrando uno de los mayores beneficios de su historia».