La libertad de expresión incluye también el derecho a vivir la fe religiosa y manifestarla públicamente. El cardenal y arzobispo de Sevilla, Carlos Amigo (Medina de Rioseco, Valladolid, 1934), niega tajante que en las sociedades laicas la religión deba recluirse en el ámbito de lo privado y critica lo que puede ser considerado como «actitudes beligerantes para con la Iglesia» por parte de algunos agentes sociales y políticos. Ayer pronunció una conferencia en Vitoria sobre uno de los grandes problemas de hoy, 'Religión, cultura y aconfesionalidad', dentro del ciclo 'El arte de vivir. El ser humano como arquitecto de su vida', organizado por la Fundación Catedral Santa María. Horas antes de la conferencia concedió una entrevista a este periódico.