Marisol Palacios es abogada, mediadora familiar y vicepresidenta de la Asociación de Madres y Padres Separados de Álava (Amapase). Tiene 50 años y lleva 19 divorciada. Cree que es un solución dura pero inevitable muchas veces. Preconiza, eso sí, tener mucho cuidado con los hijos. «No hay que usarlos nunca como arma arrojadiza contra el otro», recalca.
-¿Por qué se divorcia o se separa la gente?
-Por desamor, infidelidades, problemas de alcoholismo o drogodependencias, dificultades económicas, violencia y malos tratos en ocasiones. Por muchas cosas.
-¿Qué es desamor?
-Que nos dejamos de querer, que se enfrían nuestros sentimientos. Básicamente, porque dejamos de compartir un proyecto en común.
-Y entonces, ¿lo mejor es dejarlo?
-Si no hay salida, claro. Sin ninguna duda. El divorcio no es tanto un problema como la solución a uno que ya estaba ahí. Es una oportunidad para rehacer la vida.
--Con hijos, ¿hay que pensárselo?
-Pesan mucho a la hora de tomar una decisión, es verdad. Si no, sería mucho más fácil. Los hijos condicionan, pero tampoco deben impedir una decisión si es la salida. Otra cosa es que sepamos negociar y pactar muy bien su situación y su futuro. Sobre todo, que no los usemos como arma arrojadiza contra el otro, como chantaje emocional. Si se hacen bien las cosas, los chavales no tienen por qué sufrir traumas.
-¿Cuál suele ser el mayor problema cuando se da el paso?
-Es imposible jerarquizarlos, porque suelen estar muy mezclados. Dificultades económicas, laborales, los hijos, la vivienda, problemas de relación, soledad... Las mujeres tienen más obstáculos económicos, a veces rayando la supervivencia, y algunas tienen que vivir de las ayudas sociales.
Ayuda a pasar el trago
-¿Cuantos hombres y mujeres divorciados y separados perteneden a su asociación?
-En Amapase estamos 210, un 60% mujeres y un 40% hombres. Nosotras damos el paso con más facilidad. Tenemos unos locales cedidos por el Ayuntamiento de Vitoria en la calle Panamá.
-¿Y a qué se dedican?
-Nuestra prioridad es prestar ayuda a quienes tienen que pasar el trago. Ofrecemos apoyo familiar, asesoramiento jurídico, mediación familiar, grupos de autoapoyo... Y no olvidamos el apartado de ocio, sobre todo pensando en nuestros hijos. Organizamos excursiones y salidas con ellos. Nosotros, además, nos reunimos en una cena cada tres meses.
-¿Se rehacen las vidas?
-Tenemos otra vida por delante y podemos y debemos aprovecharla, tanto como la que hemos dejado atrás.