El 'morritos' Jagger y sus 'satánicas majestades' pusieron la nota musical -descafeinada y floja, por cierto- a la victoria de los Pittsburgh Steelers sobre los Seattle Seahawks en la 40 edición de la Super Bowl, el mayor acontecimiento deportivo y publicitario de Estados Unidos. En el descanso, sobre un escenario en forma de lengua -símbolo distintivo de la banda-, los Rolling Stones se arrancaron con los contorneos y quiebros pélvicos de Mick, ¿a sus 62 años!, pero algo fallaba. Pues bien, resulta que dos de las tres canciones fueron censuradas en la cadena ABC por ser «sexualmente explícitas».