Velimir Perasovic había avisado del arsenal ofensivo del Akasvayu en los días previos a viajar a Girona. Durante las sesiones de preparación del choque de ayer, la plantilla azulgrana había escuchado por boca de su entrenador la necesidad de candar el aro propio para no claudicar ante un oponente sobrado de calidad. Y, a pesar de las consignas, el TAU se derrumbó ante la escuadra de Edu Torres para convertirse en un equipo peligrosamente poroso, aspecto que lamentó el preparador croata una vez finalizado el encuentro. «Encajar 50 puntos en la primera parte es una barbaridad. Luego intentamos mejorar en defensa, pero era tarde. Creo que no salimos agresivos ni fuimos un buen equipo defensivamente», lamentó.