El Correo Digital
Lunes, 6 de febrero de 2006
 Webmail     Alertas    Envío de titulares     Página de inicio
PORTADA ÚLTIMA HORA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES


GUIPÚZCOA
DEPORTES GUIPÚZCOA
El Eibar chocó ayer contra un muro. El equipo entrenado por Roberto Olabe sólo pudo empatar (0-0) ante un Murcia muy defensivo que demostró por qué es uno de los equipos menos goleados de Segunda A. De esta forma, el partido fue a la vez igualado y aburrido, sin goles y con poco fútbol.
Al contrario que en su primer partido en Ipurúa como entrenador del Eibar, Roberto Olabe se tuvo que conformar con un empate en su segunda visita al campo eibarrés. Un resultado al que el técnico otorgó un valor considerable pese a que, no sólo no sirve para abandonar los puestos de descenso, sino que permite a rivales directos en la lucha por la permanencia, como Tenerife, Numancia o Lleida, poner algo de tierra de por medio. «El empate lo valoro como un punto más», señaló el preparador vitoriano en el inicio de su comparecencia. «Queríamos los tres, pero al menos es uno. Le tenemos que dar valor ante un rival incómodo y peligroso en un partido incómodo y peligroso».
No todos los días se puede ver a un eibarrés vestir los colores del Eibar y, pese a que nunca antes lo había hecho, Néstor Susaeta -que antes de marcharse a la Real había jugado en el Eibartarrak y no en el Eibar-, recibió una calurosa ovación de la afición armera cuando saltó al campo. Corría el minuto 65 de un partido ante el Murcia teñido de gris, y el jugador cedido por la Real Sociedad quería darle un color más alegre. Sin embargo, su ímpetu chocó de frente con la defensa pimentonera y habrá que esperar a próximas citas para ver las verdaderas cualidades de este joven de 21 años.
El Valladolid repitió triunfo sobre el Arrate y, si una semana atrás se impuso en la final del torneo de Santoña por 27-31, ayer ganó de forma más apretada en el amistoso de Trapagaran (29-31).
El empate en Ipurúa beneficiaba más al Murcia que al Eibar, por lo que el entrenador del equipo murciano, Sergio Kresic, no desmereció su importancia. Explicó que su equipo tuvo alguna opción, pero reconoció que el rival también disfrutó de las suyas. «Me ha parecido un partido típico de Segunda A, típico de este campo. Al principio buscamos llegar arriba y crear peligro a través de juego, de combinar jugadas, pero al final nos hemos contagiado de un juego más directo. Pese a ello, no fuimos superados y hemos tenido situaciones para rematar. Pero no nos podemos quejarnos del empate, porque el Eibar ha trabajado muchísimo. Con esta actitud el equipo va a sacar muchos puntos fuera y, por supuesto, en casa».

Vocento