El Parlamento vasco también acogió ayer un debate sobre un tema que cada cierto tiempo reaparece en la Cámara: los supuestos tratos de favor de la Universidad del País Vasco a los presos etarras. El PP vio como el resto de los partidos rechazaban su propuesta de crear una comisión de investigación. Su portavoz, Leopoldo Barreda, aseguró que el rector de la UPV, Juan Ignacio Pérez, «faltó a la verdad» cuando el pasado diciembre negó que existiera algún documento que detectase esas irregularidades. Ayer, aunque no quiso decir su procedencia, esgrimió un informe en el que, según el dirigente popular, se constatan esos presuntos tratos de favor y acusó a Pérez de recurrir a la «mentira» y de situarse «en el desafío a la legalidad».
Sus planteamientos fueron rebatidos por el resto de grupos. La socialista Isabel Celaá consideró inconveniente la creación de esa comisión porque se trata de un tema que está siendo investigado por la Fiscalía. La portavoz del PSE-EE argumentó que hay que evitar el «desprestigio» de la universidad y defendió la presunción de inocencia.
Estíbaliz Hernaez, del PNV, sostuvo que la petición de Leopoldo Barreda «denigra» a la UPV, mientras que Unai Ziarreta, de EA, apuntó que se «marean las cuestiones con medias verdades» y que «no ha existido trato de favor».
Desde Ezker Batua, Oskar Matute afirmó que «no hay estamento judicial que esté avalando» las tesis del PP, y Aintzane Ezenarro, de Aralar, censuró el «ruido mediático» del Partido Popular.