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Sábado, 4 de febrero de 2006
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CULTURA
CRÍTICA DE MÚSICA
El duende de Mozart
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Más allá del mero espectáculo operístico, la 'Ópera de Cámara de Varsovia' supo transmitir la frescura y espontaneidad de la música de Mozart en su versión de 'Las Bodas de Fígaro', sin duda una obra de madurez del genio del Clasicismo de quien se celebra este año el 250 Aniversario de su nacimiento. En el concierto, organizado por Cultural Álava, se sintió el 'duende' mozartiano y los solistas, arropados por una batallada orquesta dirigida por una batuta precisa como la de Rubén Silva, realizaron un estético recorrido por el libreto de Lorenzo da Ponte con calidad interpretativa.

No las tuvo todas consigo Jaroslaw Brek (Conde de Almaviva), con voz bastante fatigada al final de tres largas horas de espectáculo. Sin ser de altos vuelos, la soprano Justina Stepien (Susana) estuvo correcta y defendió con lirismo su papel, especialmente en lo teatral. Justyna Reczeniedi (Paje Querubino) bordó con pulida expresividad el suyo. Por último, hay que destacar el excepcional timbre de Anna Wierzbicka (Condesa de Almaviva), sin duda la triunfadora de la noche por su técnica, envergadura vocálica, y voz voluminosa. Andrzej Klimczak, como protagonista de Fígaro, destacó por sus dotes teatrales, añadidas a una buena voz y agilidad tímbrica. Al resultado global hay que sumar notables intervenciones en dúos y tríos vocálicos en los que brilló por su presencia la cantante Justina Stepien.

Entre otros cantantes secundarios cabe citar a Jerzy Knetig (Basilio y Curzio) y Slawomir Jurzack (Bartolo) por sus notables voces y sus cualidades cómicas. Los coros, limitados a contadas actuaciones, añadieron vistosidad y colorido al espectáculo.

j.lobera@diario-elcorreo.com




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