La sala Harresi de Salvatierra acoge este fin de semana dos atractivas y muy diferentes funciones. Esta tarde, a las 20 horas, Ramón Barea se meterá en la piel de Ivan Ivanovich Niujin para interpretar el monólogo 'Sobre los perjuicios del tabaco'.
Una obra tragicómica y atemporal escrita por Anton Chejov donde, con el pretexto de una conferencia sobre tabaco, el protagonista, bajo efluvios etílicos y con cierta melancolía, filosofa sobre la vida, la felicidad y el ser humano.
«El público se ríe de las desgracias de este pobre diablo que busca sin éxito ser feliz, quizá porque en el fondo, se crea cierta identificación con el personaje», argumenta el actor.
Mañana, a las 17.00 y 18.30 horas, toma el relevo la compañía Tantakka, con 'Tramankuluak', un montaje didáctico destinado al público infantil, especialmente entre 6 y 12 años.
A través de un ingenioso sistema de libros, compuestos por bolas y cuerdas en lugar de páginas, los actores narran divertidas y fantásticas historias. Para ello, una carpa sobre el escenario ayuda a crear un ambiente íntimo, donde la palabra, el gesto o la mirada cobran una relevancia especial.
Estos artilugios fueron inventados por el profesor José Antonio Portillo con el objetivo de incentivar a sus alumnos en la lectura y la escritura.