El primero de los hechos delictivos se produjo minutos antes de las diez de la noche de ayer entre un hombre y una mujer, que había comunicado a su pareja su intención de separarse. Al parecer, el varón no había aceptado la decisión y desde entonces, presuntamente había agredido a su mujer en distintas ocasiones, tanto en el domicilio como en plena calle. La Ertzaintza ha indicado que, aunque la víctima había logrado que su esposo abandonara el domicilio y se fuera a vivir con un compañero, anoche, el varón siguió a su mujer hasta casa y en el camino la estuvo hostigando en presencia de su hijo de corta edad.
La víctima utilizó su teléfono para alertar del hecho a la Ertzaintza y, en ese momento, el autor de los hechos le propinó una patada en la espalda y arrojó el portátil al suelo. Minutos después, una patrulla de la Policía Vasca procedió al arresto de DJ.Y.H., de 27 años de edad, acusado de un delito de maltrato y lesiones sobre su esposa.
El segundo episodio de violencia doméstica se registró sobre las dos y media de esta pasada madrugada en un domicilio de la capital vizcaína, donde tras producirse una discusión entre una pareja, el varón abandonó el inmueble. Con posterioridad, el agresor regresó al domicilio en actitud muy agresiva y amenazante y, en el momento en el que la mujer, trató de telefonear para alertar de su situación, el varón arrancó de forma violenta los cables de los teléfonos de la casa y le arrebató el móvil.
Además, el agresor le agarró fuertemente por el cuello y presionó sobre el mismo con sus manos en presencia de su hijo de corta edad. Poco después, agentes de la Ertzaintza, que fueron alertados por varios vecinos del inmueble, procedieron al arresto de JM.R.J., de 33 años de edad, como presunto autor de un delito de lesiones en el ámbito familiar.