La moda invadió el jueves por la noche el antiguo museo de la técnica de Lutxana, donde se improvisó una sofisticada pasarela para mostrar las creaciones de las once promesas del diseño vasco. Candelabros a la entrada, luces de colores, música, modelos aprovechando sus últimos minutos para arreglarse... Una fiesta con mucho 'glamour' dentro de un polígono industrial situado en el corazón de la margen izquierda. Una mezcla que no podía fallar: innovación y vanguardia. El vestuario de los invitados también iba en consonancia con la estética del lugar. Pero todas las miradas tuvieron un mismo objetivo: las creativas propuestas presentadas por los jóvenes diseñadores.