El Correo Digital
Viernes, 3 de febrero de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares    Página de inicio
PORTADA ÚLTIMA HORA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES
EDICIÓN IMPRESA
CON REMITE
El viejo casco
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

Dejémonos de rodeos: nuestro Casco Viejo se muere y esa muerte anunciada no parece importarle a nadie. Basta un paseo turístico por esas calles para darse cuenta sin ser un urbanista avezado de que la zona se muere y sólo va a quedar la asistencia ritual al funeral con responso incluido. Los comerciantes alertan de que el lugar está parado y no les falta ninguna razón: está parado como aquel patético héroe taurino que toreaba sentado en una silla y sin mover un músculo. Don Tancredo, creo que se llamaba, aunque no me hagan mucho caso en estas cuestiones trascendentales.

Un gran número de lonjas están vacías, el tráfico no tiene sentido, no está claro para qué sirve nada de lo que hay y si lo que hay es lo que debería haber. Para quienes hemos pateado esas calles en otros tiempos el panorama resulta, por utilizar términos convencionales, desolador. Que 168 lonjas del Casco Medieval estén vacías, el 20%de los locales, es un dato que no necesita comentario. O sí.

En la mayor parte de las ciudades que he visitado, los cascos antiguos se han convertido en las joyas de la corona. El ambiente es bullicioso, las gentes transitan, los bares funcionan a pleno rendimiento y la ciudad parece la que fue antes de que le cambiaran para mal la cara. Siempre dando la nota y casi siempre para mal.




Vocento
[an error occurred while processing this directive]