Jordi Mollà es un actor intenso. Por eso habla como un personaje de Medem, con metáforas y reflexiones que alimentan aún más su fama de rarito: le preguntas por su carrera en Hollywood y te suelta que él es «como el aceite de oliva Carbonell: producto interior bruto». Mollà es la estrella de 'GAL', un 'thriller' de los responsables de 'Lobo' -casi dos millones de espectadores- que repasa quince años de 'guerra sucia' a partir de la investigación periodística de Melchor Miralles y Ricardo Arqués. El subcomisario Amedo puede estar contento: la estrella de 'Blow', 'Dos policías rebeldes II' y 'El Álamo' se ha esforzado en meterse en su achulado pellejo.