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Miércoles, 1 de febrero de 2006
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ECONOMÍA
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Greenspan cierra una era en la Reserva Federal con un nuevo aumento de tipos
EE UU ha vivido el periodo de mayor prosperidad en su historia en sus 18 años al frente del banco central La entidad insinúa más aumentos en el precio del dinero, que ha situado en el 4,5%
Greenspan cierra una era en la Reserva Federal con un nuevo aumento de tipos
DESPEDIDA. Alan Greenspan abandona la Reserva Federal tras 18 años como presidente. / REUTERS
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Alan Greenspan, el gran 'gurú' de la economía estadounidense, cerró ayer una era al abandonar la presidencia de la Reserva Federal, el banco central más importante del mundo, que ha dirigido durante 18 años. Y lo hizo como se esperaba: con una nueva subida de los tipos de interés, la decimocuarta consecutiva, hasta situarlos en el 4,5%, su nivel más alto en cinco ejercicios. Por eso, todas las miradas estaban enfocadas a la letra pequeña. Greenspan prefirió dejar abierto el futuro a su sucesor, Ben Bernanke, un prestigioso profesor universitario y ex asesor de George W. Bush, aunque con un guiño: el aumento de los tipos de interés deberá continuar a corto plazo para frenar la inflación, a pesar de que el crecimiento se enfrió súbitamente en el último trimestre.

Ese mensaje cabe colegir del comunicado emitido por el Comité del Mercado Abierto. «Podría ser necesaria más afirmación en la política monetaria» para equilibrar los riesgos que acechan tanto a una expansión sostenida de la actividad como a la estabilidad de los precios, señaló la institución. En cualquier caso, «responderá» a los cambios que puedan producirse a corto plazo con las medidas «que se necesiten para cumplir esos objetivos», remachó.

Inflación

El mundo económico no tendrá que esperar hasta la próxima reunión de la Reserva Federal, el 24 de marzo, para empezar a despejar la incógnita del hombre que hoy empieza a vestir los zapatos de Greenspan, demasiado grandes como para no crear inquietudes en los mercados. Ben Bernanke dará las primeras pistas en su primera comparecencia bianual ante el Congreso dentro de dos semanas. Cuando Bush anunció su nominación para el cargo, ya dejó dejó claro que su primera prioridad será «mantener la continuidad con las políticas estratégicas de los años de Greenspan».

El gran 'gurú' ha guiado la economía de EEUU durante casi dos décadas, que han coincidido con el periodo más largo de prosperidad en la historia del país, aunque en él no han faltado 'cracks' bursátiles, recesiones y crisis de toda índole en los mercados. En el último comunicado emitido por la Reserva Federal durante su mandato, advierte del riesgo de que el encarecimiento del petróleo -que permanece anclado en torno a los 66 dólares el barril- y de las materia primas amenazan el control de la inflación. En esa lucha se ha mostrado siempre inflexible. La mayoría de los analistas considera que Bernake combatirá este riesgo con la receta de su maestro: otro repunte del precio del dinero de forma inmediata, hasta situarlo en el 4,75%, para dejar claro a los mercados que hay una mano firme en el timón de la política monetaria estadounidense.

Más aumentos

El banco central sostiene que aún queda margen para más alzas de tipos ya que el crecimiento de la economía «parece sólido», a pesar de los «datos irregulares» conocidos en los últimos días. Sobre todo, el anuncio de que la actividad sólo mejoró a un ritmo anual del 1,1% -el más bajo en tres ejercicios- en el último trimestre, muy por debajo de lo que esperaban los expertos, como consecuencia del enfriamiento del mercado inmobiliario y del consumo de las familias. Algunos analistas creen que una nueva subida de tipos podría dañar el aumento del Producto Interior Bruto (PIB).

Quienes hacían ayer balance de la era Greenspan en su último día en el cargo -se despidió de él con el perfil bajo que le caracteriza: un almuerzo en su honor, previo a una recepción ofrecida por el actual y el anterior equipo directivo de la entidad- aseguraban que el septuagenario economista se ha caracterizado por dejar un legado práctico más que filosófico. Son los resultados, por tanto, más que una idea o un estilo lo que debe tener en cuenta su sucesor.

Cómo consiguió grabar su nombre en la historia al lado de tantos éxitos económicos es estos días objeto de grandes debates. Stephen Roach, jefe economista del banco de inversión Morgan Stanley, señalaba ayer que «el secreto de Alan Greenspan sigue siendo un secreto». Por su parte, el economista de Harvard Greg Mankiw declaraba al 'Wall Street Journal' que «la suerte ha jugado un gran papel en cómo juzga la historia a los presidentes de los bancos centrales».

El verdadero reto de Bernanke será cómo lidiar con los tres grandes desequilibrios que le deja su antecesor: un déficit comercial de tamaño récord, la evaporación del ahorro y la amenaza de una 'burbuja' inmobiliaria.




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