El obispo de Calahorra y La Calzada-Logroño, Juan José Omella inicia hoy un viaje de quince días que le llevará a Ecuador y durante el cual visitará la parroquia de Shell-Mera, perteneciente a la diócesis riojana, situada a las puertas de la selva amazónica y al frente de la cual están dos sacerdotes riojanos, Jesús García y Javier Alesanco. El obispo ya se trasladó las pasadas navidades a Benin, otra de las zonas que cuenta con presencia religiosa riojana. «Sólo me quedaba Ecuador y era justo que acudiera allí para dar ánimos a quienes hacen un trabajo tan hermoso», aseguraba ayer, horas antes de iniciar el viaje.
El obispo llegará a la zona además con buenas noticias, ya que en los últimos días ha recibido varias aportaciones de particulares que suman algo más de 40.000 euros. Cuenta que el último donativo llegó el pasado domingo por parte del Colegio de los Boscos que cedió la colecta que realizaron con motivo de la celebración de su patrón. El resto han sido «donaciones espontáneas» de dos particulares. «Todo esto me hace caer en la cuenta una vez más del carácter solidario de los riojanos», aseguró Omella que insiste en que «cualquier aportación es bienvenida».
El dinero recaudado servirá para impulsar los proyectos que han puesto en marcha los sacerdotes riojanos desde que se hicieron cargo de la parroquia ecuatoriana en el año 2000. «Es un trabajo muy amplio que va desde lo espiritual y evangélico al ámbito del desarrollo», explica el obispo que se ha planteado como objetivo de la visita «convivir con las comunidades a las que atiende la parroquia, conocerlas y ver sus necesidades».
El área de Shell-Mera está situada en el oriente del país, en las puertas de la selva amazónica. «Son zonas muy pobres», asegura Omella que destaca los proyectos de desarrollo, de paz, relacionados con los derechos humanos y con la dignidad de las personas y la mujer que desarrolla la comunidad riojana. «Es especialmente importante porque se dirigen a la persona humana en su conjunto, no sólo a su corazón o a su espíritu, sino también a los aspectos más físicos».
Omella destaca que en toda la región están en activo 270 sacerdotes y prácticamente el mismo número de misioneros riojanos desarrollan labores en proyectos de cooperación por todo el mundo. «Es un porcentaje muy importante y eso demuestra el carácter de esta tierra», afirma.