El Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) elevó ayer su «más rotunda protesta» ante el Ejecutivo de Rodríguez Zapatero por tratar de impedir que los órganos de gobierno de los jueces de toda España emitan su opinión sobre las reformas judiciales anunciadas por el ministerio. El alto tribunal vasco considera que el Gobierno ha incurrido en una «grave injerencia» respecto a las competencias de los órganos internos del Poder Judicial «al arrogarse facultades que no le corresponden».
En un escrito difundido ayer, el TSJPV censura con dureza al ministerio de Juan Fernando López Aguilar y muestra su «apoyo y solidaridad» con el Tribunal Superior de Castilla y León. El motivo de esta declaración tiene su origen en un documento firmado por el TSJCyL en el que se posicionaba en contra de crear la figura de los jueces de proximidad y constituir consejos territoriales de Justicia, como pretende el Gobierno. Una carta del Ministerio, fechada el 13 de enero, instaba al órgano de gobierno de los jueces castellano-leoneses a no mostrar en público su «disconformidad» con las decisiones gubernamentales, lo que consideraba una «extralimitación» por parte del tribunal.
El Tribunal Superior de Justicia del País Vasco defiende, en este sentido, la «legitimidad» de todas las salas de gobierno de los jueces para expresar y difundir «opiniones sobre cuestiones de trascendencia indudable para el Poder Judicial» siempre y cuando sea el fruto de una «previa deliberación y votación» y dé a conocer la «voluntad colegiada del órgano». El TSJPV recordó, además, que ya se sumó en octubre del año pasado a la declaración de los 17 tribunales superiores «en contra de la reforma».