El presidente de la patronal vizcaína lanzó ayer un mensaje de alerta sobre el fenómeno de la deslocalización de empresas, problema que centró como una consecuencia de la competencia de otros países, capaces de ofrecer escenarios de costes más atractivos que el de Euskadi.
Para José María Vázquez Eguskiza, sin embargo, hay que asumir como algo natural, provocado tan sólo por razones de índole económica y no política o social, la venta de las grandes compañías del País Vasco y, con ello, el inevitable desplazamiento de sus principales centros de decisiones a veces a miles de kilómetros de distancia.
Ayudas
Iniciativas como la reciente venta de Sidenor al grupo brasileño Gerdau o la que parece más que probable de Cementos Lemona a la constructora FCC son, a juicio del máximo responsable de Cebek, operaciones que a veces pueden tener un resultado negativo, pero también positivo. «Puede suceder que supongan la consolidación de las instalaciones industriales del País Vasco e, incluso, su desarrollo», apuntó.
Vázquez Eguskiza criticó con dureza algunas de las medidas anunciadas recientemente por la Cámara de Comercio de Guipúzcoa para luchar contra la deslocalización de empresas, como la exigencia de reclamación de las ayudas públicas recibidas. En opinión del presidente de Cebek, anuncios de este tipo pueden «generar un rechazo» por parte de los inversores y convertirse en contraproducentes.