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Martes, 31 de enero de 2006
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ECONOMÍA
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La patronal vizcaína amenaza con no firmar convenios con efectos retroactivos
Los sindicatos acusan a los empresarios de ser los responsables del bloqueo de la negociación colectiva
La patronal vizcaína amenaza con no firmar convenios  con efectos retroactivos
Los máximos responsables de la patronal vizcaína, con su presidente, José María Vázquez Eguzkiza, en el centro. /MAITE BARTOLOMÉ
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La patronal vizcaína se mostró ayer dispuesta a endurecer su postura en la negociación colectiva ante lo que considera una «estrategia de confrontación» por parte de los sindicatos, especialmente de ELA, que ha impedido cerrar convenios de gran incidencia el pasado año, como el de metal. Los máximos responsables de Cebek anunciaron que si los sindicatos mantienen su línea de actuación, los empresarios se negarán a negociar convenios con carácter retroactivo. En síntesis, que los que finalien el ejercicio sin que se haya alcanzado un acuerdo para su renovación pasarán al baúl de los recuerdos, incluido el pago de los atrasos.

El anuncio fue conbtestado de forma inmediata y contundente por ELA, CC OO, UGT y LAB, que acusaron a la patronal de ser la «auténtica responsable» del estancamiento en la negociación colectiva en 2005, al tiempo que le advirtieron de que cometería una «ilegalidad» si se niega a esa negociación con carácter retroactivo.

Según los datos aportados ayer por la organización empresarial vizcaína, apenas 6 de los 17 convenios que debían someterse a discusión el pasado asño se cerraron con un pacto -sólo uno de los firmados incorporó rebaja en la jornada laboral-, en lo que la Cebek considera el resultado de una estrategia predefinida por los sindicatos. A su juicio, los representantes de los trabajadores se han limitado a «reeditar plataformas reivindicativas calcadas de las de hace diez o quince años», que se apoyan sobre una doble demanda: incrementos salariales sensiblemente superiores a la evolución de los precios y recortes en la jornada laboral.

Los responsables de la patronal negaron perseguir una pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores, algo que apoyaron en el hecho de que los convenios firmados el pasado año tuvieron un incremento salarial medio del 3,75%.

Menos horas, imposible

En relación con la jornada laboral, Cebek cree que «ya no hay margen de maniobra», tras los recortes que se han producido en los últimos ejercicios y los problemas de competitividad que tienen las compañías vizcaínas; en especial, las dedicadas a la industria. «Tenemos la jornada laboral más baja del Estado -aseguró ayer Francisco Javier Azpiazu, secretario general de la confederación- y ahí no podemos profundizar más». «Queremos llegar a acuerdos -apuntaron los dirigentes de la patronal- porque no firmar convenios es malo. Sin embargo, no lo haremos si ello supone poner en peligro la competitividad de las empresas».

El presidente de Cebek, José María Vázquez Eguskiza, recordó ayer que la industria de Vizcaya ha perdido en los últimos quince años el 17,5% del empleo y que su aportación al Producto Interior Bruto (PIB) se salva gracias operaciones puntuales, como la reciente apertura de dos nuevas centrales eléctricas. La industria manufacturera tradicional, sin embargo, ha sido especialmente sensible a los problemas de competitividad generados por el alza de precios del crudo y el despegue como competidores de los países emergentes de Asia y del Este de Europa.

Para ELA, sin embargo, es la patronal «la que ha puesto en crisis la negociación colectiva» al negarse a abordar cuestiones como la precariedad laboral o la subcontratación. «Todo ello -apuntó el sindicato nacionalista- en una coyuntura de crecimiento económico en el que los beneficios empresariales baten récords».

CC OO, por su parte, calificó de «prepotente» la actitud de los empresarios y anticipó que hará necesaria una «respuesta contundente del movimiento sindical. LAB, por su parte, advirtió que la medida anunciada por Cebek supone «meterle la mano en los bolsillos a la clase trabajadora», y UGT subrayó que se trata de «una ilegalidad».




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