El Correo Digital
Lunes, 30 de enero de 2006
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GUIPÚZCOA
DEPORTES GUIPÚZCOA
El Eibar comenzó la segunda vuelta sumando, lo que no hizo en la primera. Empató en Elche (1-1) en un partido en el que fue de más a menos. Los entrenados por Roberto Olabe pudieron haber sentenciado el partido a su favor, ya que se adelantaron en el marcador en la primera parte con un gol de Azkoitia -ex-jugador del Elche-, pero con el 0-1 el árbitro anuló en la reanudación un tanto del debutante Juan Domínguez. Poco después empató Philippe Toledo y a partir de ahí sufrió para evitar una derrota que hubiera sido injusta.
El entrenador del Eibar, Roberto Olabe, sigue sin saber lo que es ganar con su equipo a domicilio y eso que ayer en Elche (1-1) estuvo más cerca que nunca. Al menos extrajo conclusiones mucho más positivas que las que se trajo de Ferrol (4-0), especialmente en lo que a actitud y disposición se refiere. No se ganó, pero tampoco se perdió y, según el vitoriano, sumar siempre es bueno y más teniendo en cuenta que el cuadro armero sufrió para no volver de vació en la recta final. «En Segunda A es importante ir sumando y, como objetivo primario que era, lo hemos conseguido. Según de qué parte del partido hablemos podemos estar más o menos satisfechos, pero ha habido una jugada clave que ha podido matar el partido y lamentablemente no se ha producido a nuestro favor. Al final, el Elche con mucha gente arriba, con la calidad que tiene y colgando balones al área, es normal que pasemos apuros, pero creo que ha sido más la sensación de lo que supone jugar balones aéreos en las inmediaciones del área que las dificultades que ha pasado el equipo».
El Valladolid fue mejor que el Arrate y se adjudicó el torneo de Santoña tras ganar en la final por 31-27. Los albiazules, que en la víspera habían empatado frente al mismo rival 18-18, aunque en un partido atípico de sólo 40 minutos, esta vez no estuvieron al mismo nivel y muy pronto se quedaron sin opciones.
Tal y como se preveía, el partido previsto para ayer a las 18.00 horas entre el Eibar B y la UPV tuvo que ser suspendido debido a la capa de más de 20 centímetros de nieve que se había acumulado en el campo de hierba artificial de Unbe. El césped se había convertido en una auténtica pista de hielo que impedía que se pudiera practicar el fútbol. Fue el propio entrenador azulgrana, Aitor Iturbe, el que realizó las gestiones para que el choque fuera aplazado.

Vocento