La siniestralidad laboral creció de forma generalizada en Euskadi el pasado año, en el que se registraron 62 muertes en el puesto de trabajo, nueve más que en 2004, lo que supone un aumento del 17%, según datos del Instituto Vasco de Salud Laboral (Osalan). También aumentaron los accidentes graves (416, un 12% más) y leves con baja laboral (47.403, un 11% más). El balance fue especialmente alarmante en el sector de la construcción, con 23 vidas perdidas, frente a las 9 del ejercicio anterior.
El año en que se conmemoraba la primera década de vigencia de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, la subida de la siniestralidad, tras varios descensos significativos, ha producido sorpresa y alarma en los agentes sociales y la Administración. El incremento, que se ha producido también en el conjunto de España, denota un marcado carácter estructural como evidencia el hecho de que haya sido muy generalizado.
La negativa evolución de los accidentes no puede ser atribuida en su totalidad al ascenso de la actividad, ya que mientras los siniestros en el centro de trabajo que requirieron de baja laboral crecieron el 9,21%, la población ocupada asalariada -colectivo computado en esta estadística- creció el 2,1% de media anual.
Mejor balance presentan los accidentes de camino o regreso del trabajo, que produjeron 20 muertes -la misma cifra que en 2004- mientras que los casos graves (61) retrocedieron el 15%.
La construcción
Más de una tercera parte de los siniestros fatales se registraron en la construcción, sector que sumó 23 muertes -un 155% más que en 2004- y 103 siniestros graves (13% más). Sin embargo, este crecimiento de la mortalidad fue consecuencia de un 2004 excepcional, en el que se anotaron sólo nueve fallecidos en las obras, la cifra más baja en muchos años.
En el resto de los sectores, destaca la reducción de los accidentes mortales en el primario -de cuatro a dos casos- y en los servicios, donde los 22 fallecidos representan una caída del 24%. Por el contrario, en la industria, las 15 víctimas mortales superaron en un 36% las sufridas el ejercicio anterior.
En cualquier caso, hay que destacar que en los últimos meses de 2005 muna moderación muy significativa de la siniestralidad. En el primer semestre, por ejemplo, la mortalidad crecía a un ritmo del 50% sobre el mismo periodo de 2004, y la totalidad de los accidentes con baja, un 18%.
Campaña urgente
La alarma creada por esa tendencia forzó al Gobierno vasco a poner en marcha en los dos últimos meses del año un plan urgente de actuación que, entre otras cuestiones, aplicó sendas campañas extraordinarias de control en la construcción y la industria.
El incremento de los accidentes laborales no fue homogéneo en los tres territorios vascos. Vizcaya tuvo el mejor comportamiento, con un descenso del 25% en el número muertes (25 casos) y con un alza de los siniestros con baja de un 5,3%.
En el extremo opuesto se colocó Álava, donde los diez fallecimientos acumulados triplicaron holgadamente las tres del año precedente, con una subida paralela del 17% de los accidentes con baja laboral. Por último, Guipúzcoa vio crecer en un 59% los fallecimientos -desde 17 a 27- y en un 11% los percances que forzaron a los trabajadores a coger la baja.