Una canaria y dos asturianos forman el grupo de moda. Ella, morena, menuda y muy guapa, lleva la voz cantante. Ayer recibieron en Vitoria un reconocimiento especial por la expectación que suscitó el concierto que dieron en la plaza de los Fueros el pasado 4 de agosto.
-¿Esperaban el éxito que han logrado en tan poco tiempo?
-Sinceramente, no. Empezar como un grupo nuevo, desde abajo, era muy complicado. Ha sido una sorpresa grandísima para los tres.
-Utilizaron la televisión y luego la abandonaron. ¿Les propusieron volver a 'Los Serrano' o participar en otros proyectos televisivos?
-Éramos conscientes de que lo de la 'tele' era algo muy puntual, casi anecdótico. En aquel momento nos ayudó a darnos a conocer, pero tenemos muy claro que somos músicos y no actores.
-¿Han intentado venderles discos suyos en el 'top manta'?
-Muchas veces. Nos sentó muy mal ver el otro día a dos señoras ricachonas en un bar comprandole discos piratas. Lo malo es que suelen ser los que más poder adquisitivo tienen los que más compran en el 'top manta'.
-¿Les afecta la maldición de Morfeo o tienen tiempo para dormir?
-Durante la gira fue difícl porque apenas teníamos tiempo, pero mereció la pena.
-¿Qué es lo más sorprendente que ha hecho un fan por el grupo?
-En un concierto, estaba vallada la parte del escenario y un chico hizo un túnel por debajo de la valla para acercarse. Llegó a mí con la cara llena de barro y me sorprendió muchísimo.
-¿Qué tienen en común dos asturianos y una canaria?
-Que nos gusta la fabada y la sidra (risas).
-En sus canciones retratan situaciones cotidianas, ¿son grandes observadores de la realidad?
-Tampoco es para tanto. Lo que nos inspira son las propias historias que nos suceden a nosotros y a la gente que nos rodea. No esperamos a ver lo que dicen en el Telediario para hacer una canción sobre eso.
-Me han dicho que Raquel es bastante 'tiquismiquis' a la hora de componer las letras...
-Bueno, con las letras, sí. Pero es porque soy yo las que las tengo que cantar y las tengo que adecuar a mi estilo. Ellos también son 'tiquismiquis' en la parte musical.
-¿Qué sería de El sueño de Morfeo sin la gaita asturiana?
-Es una seña de identidad. Sin ella no existiríamos. En el disco que preparamos tendrá todavía más protagonismo la gaita asturiana.
-Me han dicho que a Raquel le encanta ir de compras, ¿tanto le gusta la moda?
-Ja, ja, ja... La verdad es que sí. Aprovecho todos los huecos que tengo libres. Incluso cuando estábamos de gira y llegábamos a las distintas ciudades, lo primero que hacía era darme una vuelta por las tiendas. Confieso que me gusta mucho la ropa.
-¿Le ha afectado la ley antitabaco?
-Positivamente. Dejé de fumar el 1 de enero y no he vuelto a probar un cigarrillo.
-En un foro de Internet afirmaba que, de no ser cantante, le gustaría ser contorsionista...
-(Risas) Era broma. De vez en cuando nos pierde el cachondeo.