Álava y Vitoria contarán en pocas semanas con nuevos presupuestos ordinarios, algo que no ocurría desde el año 2003 dada la situación de minoría de los gobiernos foral y municipal y la ausencia de apoyos desde los bancos de la oposición. El acuerdo, presentado ayer por separado por populares y socialistas por exigencia de estos últimos, pone en marcha algunos de los proyectos ya enunciados en los últimos años, como la nueva estación de autobuses, una comisaría en el Casco Viejo o la consecución de la gratuidad de los libros de texto. Deja en el tintero o atribuye partidas simbólicas, sin embargo, a la mayoría de las grandes apuestas estratégicas de la ciudad, como el Auditorio, donde PP y PSE no han sido capaces de alcanzar acuerdos y superar sus abiertas discrepancias.