Hay muchas razones para donar sangre. No se puede fabricar y sólo la humana salva vidas; el gesto altruista es una garantía para quien la recibe y un signo de solidaridad en un mundo muy necesitado de ella. Cualquiera de nosotros o nuestras familias la puede precisar mañana mismo. Siempre hace falta, porque este componente básico de la vida sólo se almacena durante 5 días cuando se utiliza para concentrado de plaquetas y 35 días si se destina para el resto de elementos. Pero entre todas, la principal razón es que sólo en el País Vasco se salvan cada año 2.000 vidas gracias a las donaciones.