Separadas por apenas unos metros, dos ermitas se alzan sobre sendos altos en Abanto. Son los templos de Santa Juliana y San Pedro, enclavados en los barrios del mismo nombre. Pocos conocen su existencia, más alla de los lugareños y algunos historiadores, si bien el Ayuntamiento de la localidad minera se ha propuesto acabar con ese desconocimiento en los próximos años. Según avanzó el alcalde, el nacionalista Manu Tejada, en los próximos meses se procederá a colocar iluminación en los edificios «con el objetivo de resaltar su valor histórico».
Los trabajos para instalar la iluminación en la ermita de Santa Juliana se pondrán en marcha en unos días. Con una inversión de 14.000 euros, el Consistorio ya ha contratado las obras para relanzar turísticamente a este santuario. Actualmente, el templo es el edificio más antiguo del municipio, ya que data del siglo XV. «Tiene un gran atractivo cultural y, a su vez, una innegable importancia histórica para Abanto», destacó el regidor.
La actuación en la ermita de San Pedro deberá esperar, aunque la Corporación local se ha comprometido a efectuarla «cuanto antes». Este santuario fue remodelado en el año 1940 con un planteamiento racionalista, aunque conserva restos de su origen renacentista.