Ermua comenzará las obras del polo tecnológico en 2006. Este proyecto constará fundamentalmente de un edificio central de 17.000 metros cuadrados, de acero y cristal. En definitiva, un gran laboratorio, que tendrá ingenieros de diferentes empresas que colaborarán en el desarrollo de diversos proyectos innovadores en el campo de la automoción. En él se podrán desarrollar iniciativas de una sola empresa o el intercambio de conocimientos de unas a otras.
De hecho, los responsables municipales esperan que haya alrededor de 200 ingenieros trabajando en 5 años.
De momento, el alcalde, Carlos Totorika, prefiere no adelantar la ubicación de este edificio, aunque en Ermua no es difícil prever el lugar donde se incluirá; posiblemente en Ureta.
Esta iniciativa permitirá a las empresas tener una infraestructura adecuada para la innovación, a precios módicos,porque el edificio se hace con capital público.
Será la Diputación de Bizkaia la que invertirá 18 millones de euros. El Ayuntamiento pondrá todas las facilidades para que este proyecto sea posible en Ermua, por lo que renunciará a cobrar la licencia de obras y sus aprovechamientos urbanísticos, «que alcanzarían aproximadamente a 2 millones de euros, pero no nos importa hacer esta inversión porque generará muchos beneficios para la industria ermuarra», afirma el alcalde.
Este mismo mes se firmará el convenio con la Diputación para que se desarrolle el proyecto.
En definitiva, esta iniciativa trata de poner en marcha una herramienta para resolver varios problemas industriales de Euskadi y, por ende, de Ermua.
El 90% de empleos
El 90% de los puestos de trabajo de la industria ermuarra dependen de la automoción.Y el alcalde, Carlos Totorika, opina que «Si no tenemos cuidado, este sector puede tener graves problemas. Ya lo vivimos con la forja y se perdieron 1.000 y pico empleos y en el crecimiento mal planteado de los años 60, cuando se nos fueron empresas a Durango, Vitoria y otros pueblos debido a que no supimos ofertar suelo industrial».
Los problemas primordiales con los que se enfrenta la industria de la villa, según el alcalde, pueden llegar principalmente de la deslocalización «porque nuestras empresas ya han construido en Polonia y en Chequia y las posibilidades de perder parte de la cartera de pedidos en el campo de la automoción son altas, si se compite con los costes salariales mucho menores y nuestra misma tecnología».
El segundo problema que enumera Totorika sería la necesidad de mejorar aquí en innovación, desarrollo, investigación.
Lo que ahora pretende el Ayuntamiento de Ermua es facilitar que el sector que aplique la innovación tenga su enclave en el municipio.
Por un lado, se trataría de aplicar estas innovaciones a las empresas ya implantadas «creando mejoras de productividad con la introducción de tecnología para que sean competitivas con esas otras empresas, manteniendo los puestos de trabajo actuales».
Por otra parte, se trataría de crear ese nuevo tejido o sector económico de la innovación e ingenierías, desarrollando el sector tecnológico en Ermua.
Se trata de un proyecto, que si bien se ubicará en Ermua, podrá beneficiar a todo el sector de la automoción de Euskadi.