Un grupo de artistas españolas, con el apoyo del Instituto de la Mujer, llevan a cabo en México una 'gira contra el feminicidio' en la localidad mexicana de Ciudad Juárez, donde casi 400 mujeres han sido asesinadas en la última década. Es un viaje de solidaridad con las mexicanas que sufren la violencia machista y en defensa de los derechos humanos en todo el mundo. Los crímenes de Ciudad Juárez, en el Estado fronterizo de Chihuahua, han provocado la indignación mundial por su misma naturaleza y por la escasa respuesta policial y judicial que hasta ahora han recibido.
Semejante acumulación de asesinatos espeluznantes en un corto espacio de tiempo y en la misma localidad ha sido posible por una negligencia rayana en la complicidad de las autoridades que durante años han negado la relación entre tantos crímenes, despachándolos como sucesos individuales. Esas muertes se suceden en un contexto de machismo, explotación laboral y ajustes de cuentas entre los carteles de la droga instalados en la zona que separa México y EE UU.
Sólo recientemente el Gobierno mexicano ha tomado cartas más directas en el asunto, venciendo las barreras que permiten a los Estados federados plena autonomía judicial. La labor de la fiscal especial federal nombrada para el caso es ardua por su falta de medios y la impunidad con la que actúan los criminales, por lo que precisa de cooperación exterior como la prometida por el FBI y la Comisión Europea, y de solidaridad y publicidad como la que estos días llega desde y hasta España.