La flota de bajura de Bermeo resulta perceptible para cualquier viandante con sólo darse una vuelta por el puerto. En la villa marinera, sin embargo, también existe otra flota invisible a los ojos de la gente y que supera el medio centenar de unidades. Estos buques son los atuneros congeladores que faenan en el Índico, Atlántico y Pacífico. Rara vez se acercan a la villa marinera, pese a que la sede social de sus empresas se encuentra en la localidad costera y también tienen gran relevancia en la economía del municipio.
El 'Alakrana', que fue inaugurado de forma oficial la pasada semana, ha sido la última nave de esta renovada flota en engrosar la lista de embarcaciones que pescan en el Índico. La firma Echebastar Fleet ha invertido 30 millones en su construcción en las instalaciones que el Astillero Murueta tiene en la ría bilbaína.
El proyecto ha contado con una subvención de 2,7 millones de la Unión Europea y 1,6 más del Gobierno Vasco. Para sacar adelante el 'Alakrana' ha sido necesario desguazar dos atuneros, el 'Campolibre' y el 'Bermeotarrak II', para obtener así las toneladas de intercambio necesarias a las que obliga la actual legislación.
«El primero era de nuestra propiedad pero como no llegábamos a la cantidad requerida tuvimos que comprar el otro con un coste de unos 2 millones de euros», apuntó el gerente de Echebastar Fleet, Kepa Etxebarria. Desde hace unos días, el nuevo atunero se encuentra rumbo a su destino.
En el trayecto realizará varias escalas. La primera en Vigo para recoger la panga -buque auxiliar para largar la red-. Posteriormente se dirigirá a Motril. En ese puerto andaluz embarcará la red para zarpar hacia el Índico, a donde llegará sobre el 20 de febrero.
La nave tiene 104 metros de eslora y una capacidad de 1.800 toneladas. «Es el cuarto buque de características similares que se construye en Astilleros Murueta para empresas bermeotarras en los últimos años», aseguró Etxebarria.
Una de sus novedades tecnológicas es la incorporación de una planta ultracongeladora diseñada para operar a 55 grados bajo cero y capaz de albergar unas 120 toneladas de pescado. Echebastar Fleet pretende con ello penetrar en el mercado japonés. «Es una forma de tratar el producto para darle más calidad. Los nipones son muy exigentes y con este proceso al descongelar el pescado se parece bastante a uno fresco», explicó. La embarcación también dispone de las cubas tradicionales que trabajan a unos 20 grados bajo cero.
Una de las últimas naves
Al 'Alakrana' le queda por delante largas mareas en busca de túnidos. Las variedades Yelowfin y el Listado representarán el 95% de sus capturas, mientras que el 5% restante corresponderá a especies como Bigeye y Albacora.
Su base de operaciones estará ubicada en Puerto Victoria, en la isla de Mahé, perteneciente al archipiélago de las Seychelles. Asimismo, como punto de apoyo y para suministro de materia prima dispondrá de una infraestructura localizada en las Islas Mauricio. «Contará con 250 metros de muelles e instalaciones frigoríficas con una capacidad de 11.000 toneladas», apuntaron. El atún se enviará después a Italia, Turquía, Irán, Tailandia o España, entre otros países.
Se da la circunstancia de que el 'Alakrana' puede ser uno de los últimos buques de este tipo que se hagan en muchos años, ya que desde este ejercicio la Unión Europea ya no otorgará más ayudas para nueva construcción de la flota atunera congeladora. «El alto coste de estos proyectos y el incremento del precio del combustible complican la propia supervivencia del negocio», recalcó el responsable de la firma armadora.
Las capturas mundiales de atún han experimentado un considerable aumento en los últimos diez años, a lo que ha contribuido de forma importante la flota comunitaria, que compuesta fundamentalmente por España (60%) y Francia (40%) captura conjuntamente unas 500.000 toneladas.