Vitoria superó ayer una nueva estación en su vieja apuesta por lograr que el tren deje de fracturar la ciudad por la mitad. En una jornada sobre la red de alta velocidad organizada por el PSE, que estuvo encabezada por el presidente del Senado, Javier Rojo, el secretario de Estado de Infraestructuras, Víctor Morlán, ratificó el compromiso del Gobierno Zapatero de trabajar para desviar la línea del ferrocarril, llevarla hacia los barrios de Zabalgana y Lakua, y eliminar las vías del casco urbano a través de su soterramiento. «No tengo ninguna duda de que el tren se soterrará en Vitoria. Será un proceso largo y complejo. Iremos sin prisa, pero sin pausa», garantizó el 'número dos' del Ministerio de Fomento.