Convencido de que su responsabilidad institucional le obliga a expresarse con moderación, el diputado general de Álava, Ramón Rabanera, exhibe un discurso mucho más matizado y templado que el de la mayoría de sus compañeros del PP. Enfrascado en plena negociación presupuestaria con el PSE para sacar adelante las cuentas forales, Rabanera mide sus palabras y aconseja un tono más «didáctico» a su partido. También cree que, una vez constatado el cese definitivo de la violencia de ETA, se podría abordar la situación de los presos.