La furgoneta adaptada que cada mañana va recogiendo ancianos para llevarlos a los centros de día es una estampa tan habitual en Vitoria como la de los autobuses escolares. ¿Y en el resto de la provincia? La imagen es similar. La diferencia es que no recorre calle por calle, sino pueblo a pueblo. Una segunda característica de los centros de atención rural es que sus usuarios son abuelas y abuelos con dolencias, físicas o mentales, ligeras, es decir, la gran mayoría disfruta de cierta autonomía en su vida diaria.